EL CÁSERON DE LAS ALMAS PERDIDAS
Las investigaciones de campo en lugares abandonados son un
atractivo, no solo por la imagen tétrica del lugar, sino por su historia
pasada, por su olor a antiguo, sus habitaciones que mantienen unas sensaciones
de vivencias pasadas por sus antiguos moradores,... Pero a ser verdad, a
veces, lo que ocurre en algunos de estos sitios que mas llama la atención, es
el silencio perpetuo. Esta casa a la que dedicamos la crónica, corresponde a
este tipo de lugares. Sus paredes que te miran y parecen preguntar que haces
entre ellas, sus techos que parecen acercarse a tu rostro para hacerte sentir
un extraño,..., sin duda, estas casas, te hacen sentir un invasor y parecen en
todo momento que, aunque no observes nada anómalo, van a decirte desde el otro
lado del silencio : ¡Largo de aquí!.
Investigación.
Otra vez, de nuevo, con el equipo cargado de baterías a tope de energía y nuestra emoción a flor de piel, nos dispusimos a meternos de nuevo en "la boca del lobo". En este caso se trata de un caserón en la carretera de Lánjaron. Me abstendré de citar el lugar exacto ya que es un caserón en grave peligro de derrumbe con una historia, en su mayoría, reflejada en diferentes formatos de información. Una zona rondada por moros, cristianos, cartagineses, en fin, un lugar rico culturalmente hablando, pero esa no es la historia que nos compete. La historia real que nos interesa es la de un niño de 8 años, fallecido a mediados del siglo 19 en este caserón a causa de una meningitis, y que dichos datos nos fueron facilitados después de la investigación por unas fuentes fiables que no podemos concretar aquí, al igual que declinar dar datos del lugar, a pesar del tiempo transcurrido de dicha muerte. Lo expuesto no tiene sentido si no explico que, sin tener información de lo expuesto anteriormente, nuestra sensitiva, después de la salida del caserón y en estado de nerviosismo, me contó que en la buhardilla del recinto pudo ver a un niño de unos 8 o 9 años, vestido de época y que, no sabe por que, lo imaginaba viviendo en dicha casa y que su muerte pensó, de una manera que no puede explicar, fue por meningitis. De ahí la sorpresa al recabar la información. Por estos detalles solo podemos quitarnos el sombrero y reconocer los presentes que el sensitivo paranormal existe.
Nos concentramos en lo efectuado en el lugar. Paco, Merche, José Manuel y el que suscribe, además de dos invitados a la experiencia, como ya comentamos en su momento, tras una criba, elegidos para ser testigos de lo insólito, como así fue, fueron los amigos del Masip, Juan Carlos y David. Nos adentramos en este enorme lugar. Tres comedores, varios almacenes, numerosas habitaciones, tres chimeneas, una mas que tétrica buhardilla,...grandiosa. Lo primero fue colocar los detectores de presencia a petición de nuestra sensitiva. Colocamos en un almacén y el resto en dos habitaciones, en una de ellas también un mp4 grabando toda la investigación. Nos paramos a cenar en otro almacén antes de empezar la investigación de lleno. Ante nuestra sorpresa, en la habitación del mp4 se activaba numerosas veces el sensor de presencia. Una vez revisado el sonido, se escucha como si alguien se moviera por la habitación, algo que es absurdo e imposible. Pronto, esta y otras grabaciones, las compartiremos con vosotros. Nos dirigimos a la buhardilla con la intención de colocar la cámara en un sitio, como vimos, bastante tétrico, con fama y suposición del posible suicidio por ahorcamiento de dos personas, motivo que le daba un cierto ambiente hostil al habitáculo, además, de sus techos de madera que le daban la apariencia de una escena de película de terror. Fue en ese momento cuando Merche nos dijo, nerviosa, que nos fuéramos de allí, (recordar la escena de la visualización del niño). Al mismo momento de salir, nuestro Paco, estuvo a punto de caer por un agujero a la planta inferior al abrirse el suelo bajo sus pies. La habitación a la que hubiera caído, sorprendentemente, estaba emparedada. ¿Por que se observan esos detalles tan extraños en este caserón? Lo que si esta claro es que nos echaron a "patadas" de la buhardilla. Al bajar colocamos en la escalera una cámara de video fija y un detector de presencia durante hora y media. Los resultados los sabréis en breve. Una vez abajo, en el almacén, con un frió húmedo rondando los 10 grados, pero que nos llamo la atención por la forma de calarnos los huesos, nos dispusimos a grabar las primeras psicofonias. Las primeras muestras las escuchamos in-situ y, sorpresa. En una grabación de ambiente controlado en total y absoluto silencio, escuchamos la voz dulce de una mujer que dice: ven aquí. ¿Acaso es la voz de la madre que busca a su hijo fallecido en aquel lugar? Lo que si es cierto es que todos pudimos escuchar con los auriculares algo que era imposible que sucediera. Nuestro invitado David fue el que mas se sintió "afectado" por la escucha de dicha psicofonia, ya que reconoció su escepticismo abiertamente, y a partir de ese momento exclamo, de forma clara, la admiración y sorpresa por lo vivido, e incluso, reconoció que "algo" invisible, se restregó con sus piernas durante la investigación, como si fuera un perro del "otro lado". Nos dirigimos a otra habitación para efectuar invocaciones. Fue en un momento de rabia ante la falta de golpes por respuesta, cuando hice algo que no debe hacerse, y fue el preguntar lo siguiente en una invocación: ¡Demuestra que no eres cobarde y da una señal! Fue en la grabación donde se registro, claramente, una voz hosca pero clara que me dice: ¡Calla! .Sin duda, impactante. Pues bien, tras recoger todo el material, dirigiéndonos al coche y dando por finalizada la investigación, algunos pensamos que era un "caserón sin almas", pero vistos algunos resultados, nos dimos cuenta de que realmente se trata de: El caserón de las almas perdidas.
Otra vez, de nuevo, con el equipo cargado de baterías a tope de energía y nuestra emoción a flor de piel, nos dispusimos a meternos de nuevo en "la boca del lobo". En este caso se trata de un caserón en la carretera de Lánjaron. Me abstendré de citar el lugar exacto ya que es un caserón en grave peligro de derrumbe con una historia, en su mayoría, reflejada en diferentes formatos de información. Una zona rondada por moros, cristianos, cartagineses, en fin, un lugar rico culturalmente hablando, pero esa no es la historia que nos compete. La historia real que nos interesa es la de un niño de 8 años, fallecido a mediados del siglo 19 en este caserón a causa de una meningitis, y que dichos datos nos fueron facilitados después de la investigación por unas fuentes fiables que no podemos concretar aquí, al igual que declinar dar datos del lugar, a pesar del tiempo transcurrido de dicha muerte. Lo expuesto no tiene sentido si no explico que, sin tener información de lo expuesto anteriormente, nuestra sensitiva, después de la salida del caserón y en estado de nerviosismo, me contó que en la buhardilla del recinto pudo ver a un niño de unos 8 o 9 años, vestido de época y que, no sabe por que, lo imaginaba viviendo en dicha casa y que su muerte pensó, de una manera que no puede explicar, fue por meningitis. De ahí la sorpresa al recabar la información. Por estos detalles solo podemos quitarnos el sombrero y reconocer los presentes que el sensitivo paranormal existe.
Nos concentramos en lo efectuado en el lugar. Paco, Merche, José Manuel y el que suscribe, además de dos invitados a la experiencia, como ya comentamos en su momento, tras una criba, elegidos para ser testigos de lo insólito, como así fue, fueron los amigos del Masip, Juan Carlos y David. Nos adentramos en este enorme lugar. Tres comedores, varios almacenes, numerosas habitaciones, tres chimeneas, una mas que tétrica buhardilla,...grandiosa. Lo primero fue colocar los detectores de presencia a petición de nuestra sensitiva. Colocamos en un almacén y el resto en dos habitaciones, en una de ellas también un mp4 grabando toda la investigación. Nos paramos a cenar en otro almacén antes de empezar la investigación de lleno. Ante nuestra sorpresa, en la habitación del mp4 se activaba numerosas veces el sensor de presencia. Una vez revisado el sonido, se escucha como si alguien se moviera por la habitación, algo que es absurdo e imposible. Pronto, esta y otras grabaciones, las compartiremos con vosotros. Nos dirigimos a la buhardilla con la intención de colocar la cámara en un sitio, como vimos, bastante tétrico, con fama y suposición del posible suicidio por ahorcamiento de dos personas, motivo que le daba un cierto ambiente hostil al habitáculo, además, de sus techos de madera que le daban la apariencia de una escena de película de terror. Fue en ese momento cuando Merche nos dijo, nerviosa, que nos fuéramos de allí, (recordar la escena de la visualización del niño). Al mismo momento de salir, nuestro Paco, estuvo a punto de caer por un agujero a la planta inferior al abrirse el suelo bajo sus pies. La habitación a la que hubiera caído, sorprendentemente, estaba emparedada. ¿Por que se observan esos detalles tan extraños en este caserón? Lo que si esta claro es que nos echaron a "patadas" de la buhardilla. Al bajar colocamos en la escalera una cámara de video fija y un detector de presencia durante hora y media. Los resultados los sabréis en breve. Una vez abajo, en el almacén, con un frió húmedo rondando los 10 grados, pero que nos llamo la atención por la forma de calarnos los huesos, nos dispusimos a grabar las primeras psicofonias. Las primeras muestras las escuchamos in-situ y, sorpresa. En una grabación de ambiente controlado en total y absoluto silencio, escuchamos la voz dulce de una mujer que dice: ven aquí. ¿Acaso es la voz de la madre que busca a su hijo fallecido en aquel lugar? Lo que si es cierto es que todos pudimos escuchar con los auriculares algo que era imposible que sucediera. Nuestro invitado David fue el que mas se sintió "afectado" por la escucha de dicha psicofonia, ya que reconoció su escepticismo abiertamente, y a partir de ese momento exclamo, de forma clara, la admiración y sorpresa por lo vivido, e incluso, reconoció que "algo" invisible, se restregó con sus piernas durante la investigación, como si fuera un perro del "otro lado". Nos dirigimos a otra habitación para efectuar invocaciones. Fue en un momento de rabia ante la falta de golpes por respuesta, cuando hice algo que no debe hacerse, y fue el preguntar lo siguiente en una invocación: ¡Demuestra que no eres cobarde y da una señal! Fue en la grabación donde se registro, claramente, una voz hosca pero clara que me dice: ¡Calla! .Sin duda, impactante. Pues bien, tras recoger todo el material, dirigiéndonos al coche y dando por finalizada la investigación, algunos pensamos que era un "caserón sin almas", pero vistos algunos resultados, nos dimos cuenta de que realmente se trata de: El caserón de las almas perdidas.