martes, 18 de junio de 2013

LA RIADA

Los espíritus del agua




La muerte y la destrucción debido a fenómenos atmosféricos a veces producen la aniquilación sistemática del ser humano y sus alrededores.
Dichas muertes se producen de una manera impensable, inesperada y lógicamente multiplica desesperación de los que quedan en píe con vida.
El caso que nos compete es real, como todas las historias que narramos. La historia corresponde a la riada que azoto al sur de Andalucía en Octubre de 1973. Cerca de la Rabita (No daremos el nombre de la aldea) fue destruida por una gran lengua de agua producida por dicha riada, ya que estaba situada a la orilla del mar y al fondo unas ramblas conocidas de la zona. Por lo tanto gran parte de los habitantes del pueblo perdieron la vida de forma fortuita e inesperada.
La gente del lugar asegura ver personas que realmente se pueden catalogar como espectros por que no responden a preguntas ni saludos de los testigos y sus espaldas desaparecen de forma extraña, aparentando esfumarse en el aire.
También comentan que se escuchan lamentos, llantos y gritos por las calles de la aldea.
La relación de estos fenómenos corresponde a la hipótesis que se mantiene entre lugares trágicos y sus fenómenos producidos en la zona.
La realidad es que el agua de la rambla en aquella riada, sesgo las vidas de muchas personas al mismo tiempo, algunas de ellas desapareciendo para siempre en el mar del que trabajaban para vivir. Por eso, que mejor homenaje que llamar a esta crónica             
“LOS ESPÍRITUS DEL AGUA”.







INVESTIGACIÓN

Al ser un lugar del que solo conocíamos los alrededores pero sin tener una localización exacta, decidimos salir una tarde con horas de sol, para encontrarla. No tuvimos mucho problema para dar con la aldea, y bajamos para examinar el terreno. Se trata de una aldea en ruinas, de las que solo unas casas de libran de tener todavía el techo en pie.
A simple vista llama la atención la imagen tétrica y fantasmagórica de estas ruinas, detalle que hace que nuestra piel se rice con el pensamiento puesto en la tremenda catástrofe acaecida en aquel lugar y por la desgracia de aquellas personas arrancadas de la vida de forma tan inesperada y triste.
En sus calles se notaba un aliciente, que es compartido por muchos lugares donde se producen efectos paranormales, y es que daba la impresión nos observaban desde detrás de las ventanas.
Pasear por el lugar no es complicado y habiendo localizado el lugar nos podíamos ir tranquilos. Fue en ese momento cuando nuestro compañero Alberto pudo observar a un señor de unos ochenta años con un traje marrón y un gorro de marinero al cual le saludo sin recibir respuesta, ni tan solo el hecho de notar nuestra presencia. De inmediato nos comento el detalle y sin demorarse nos dirigimos a la zona cámara de video en mano sin dar tiempo a que este individuo pudiese alejarse demasiado. Lo sorpréndete fue no ser capaces de visualizarlo en ningún rincón del lugar.
La sorpresa fue mayúscula al visualizar el video tras buscar a este hombre, y es que tras un barrido captamos el paseo del “ALGO” que no debía de estar allí, se trata de la silueta de un hombre, como describió nuestro compañero que se ocultaba de manera esporádica tras los muros de una de las ruinas. Quien sabe si esa silueta corresponde al paseo espectral de uno de los fallecidos en aquella riada.
Lo que si es claro, que aparte del equipo humano, nadie más se encontraba allí.



Optamos por continuar grabado audio y una voz tras preguntar al aire:
-¿Si estas con nosotros? ¿Puedes decirnos tu nombre?
Una voz infantil respondió claramente: “ROSI”. Fue así como decidimos hacer un video preguntando a esa tal Rosi algunas cuestiones. Es cuando la sorpresa ilumino nuestro rostro, ya que supuestamente una mano invisible movía claramente una cuerda que pendía del techo, comprobamos que no hubiese corrientes de aire y confirmamos que una supuesta presencia la movía en forma de respuesta.

Caída la noche tras una pausa, comenzamos de nuevo solicitando a nuestra sensitiva la ubicación de lugares con más energías, una vez indicados colocamos nuestros detectores de presencia, tomando datos de temperaturas y campos electromagnéticos.
De los primeros resultados que obtuvimos, sorprendentemente fueron en forma de fotografía. Tras las primeras fotos nos sorprendió la silueta antropomórfica de una niña en el umbral de una puerta, imagen que nos helo la sangre y nos hizo ir con cautela a cada paso que dimos con el temor de encontrarnos con alguna presencia tras los muros de este lugar tan tétrico y respetable en la que se convirtió pasados unas horas ya tragados por la oscuridad de la noche.
Tras las primeras grabaciones de audio, encontramos respuestas como la siguiente:
En la psicofonía que preguntamos ¿Rosi, estas con nosotros? Una respuesta clara lo confirmo “SI”
En otra vivienda realizamos también la siguiente pregunta:
-¿Nos puedes decir tu nombre?
‑“Antonio”
-¿Tienes hermanos?
-“Los tiene”
Esta última psicofonía se escuchara desde el momento anterior en el que se activo el detector de campos electromagnéticos detalle que demuestra una vez más, que la activación de dicho aparatos esta relacionado con posibles resultados a nivel paranormal.





Al final de la investigación, sin saberlo, echando el último vistazo atrás hacia la aldea junto aquellas olas, e imaginando el sufrimiento de aquellas familias que fueron arrastradas por una riada de muerte, la tristeza invadió el interior de cada uno de nosotros y pensamos que esas almas siguen deambulando por aquellas calles al ser esclavas del mar y por lo tanto ESPÍRITUS DEL AGUA.