La muerte y la destrucción debido a fenómenos
atmosféricos a veces producen la aniquilación sistemática del ser humano y sus
alrededores.
Dichas muertes se producen de una manera impensable,
inesperada y lógicamente multiplica desesperación de los que quedan en píe con
vida.
El caso que nos compete es real, como todas las
historias que narramos. La historia corresponde a la riada que azoto al sur de
Andalucía en Octubre de 1973. Cerca de la Rabita (No daremos el nombre de la aldea) fue
destruida por una gran lengua de agua producida por dicha riada, ya que estaba
situada a la orilla del mar y al fondo unas ramblas conocidas de la zona. Por
lo tanto gran parte de los habitantes del pueblo perdieron la vida de forma
fortuita e inesperada.
La gente del lugar asegura ver personas que realmente
se pueden catalogar como espectros por que no responden a preguntas ni saludos
de los testigos y sus espaldas desaparecen de forma extraña, aparentando
esfumarse en el aire.
También comentan que se escuchan lamentos, llantos y
gritos por las calles de la aldea.
La relación de estos fenómenos corresponde a la
hipótesis que se mantiene entre lugares trágicos y sus fenómenos producidos en
la zona.
La realidad es que el agua de la rambla en aquella riada,
sesgo las vidas de muchas personas al mismo tiempo, algunas de ellas
desapareciendo para siempre en el mar del que trabajaban para vivir. Por eso,
que mejor homenaje que llamar a esta crónica
“LOS ESPÍRITUS DEL AGUA”.
INVESTIGACIÓN
Al ser un lugar del que solo conocíamos los alrededores
pero sin tener una localización exacta, decidimos salir una tarde con horas de
sol, para encontrarla. No tuvimos mucho problema para dar con la aldea, y
bajamos para examinar el terreno. Se trata de una aldea en ruinas, de las que
solo unas casas de libran de tener todavía el techo en pie.
A simple vista llama la atención la imagen tétrica y
fantasmagórica de estas ruinas, detalle que hace que nuestra piel se rice con
el pensamiento puesto en la tremenda catástrofe acaecida en aquel lugar y por
la desgracia de aquellas personas arrancadas de la vida de forma tan inesperada
y triste.
En sus calles se notaba un aliciente, que es compartido
por muchos lugares donde se producen efectos paranormales, y es que daba la
impresión nos observaban desde detrás de las ventanas.
Pasear por el lugar no es complicado y habiendo
localizado el lugar nos podíamos ir tranquilos. Fue en ese momento cuando
nuestro compañero Alberto pudo observar a un señor de unos ochenta años con un
traje marrón y un gorro de marinero al cual le saludo sin recibir respuesta, ni
tan solo el hecho de notar nuestra presencia. De inmediato nos comento el
detalle y sin demorarse nos dirigimos a la zona cámara de video en mano sin dar
tiempo a que este individuo pudiese alejarse demasiado. Lo sorpréndete fue no
ser capaces de visualizarlo en ningún rincón del lugar.
La sorpresa fue mayúscula al visualizar el video tras
buscar a este hombre, y es que tras un barrido captamos el paseo del “ALGO” que
no debía de estar allí, se trata de la silueta de un hombre, como describió
nuestro compañero que se ocultaba de manera esporádica tras los muros de una de
las ruinas. Quien sabe si esa silueta corresponde al paseo espectral de uno de
los fallecidos en aquella riada.
Lo que si es claro, que aparte del equipo humano, nadie
más se encontraba allí.
Optamos por continuar grabado audio y una voz tras
preguntar al aire:
-¿Si estas con nosotros? ¿Puedes decirnos tu nombre?
Una voz infantil respondió claramente: “ROSI”. Fue así
como decidimos hacer un video preguntando a esa tal Rosi algunas cuestiones. Es
cuando la sorpresa ilumino nuestro rostro, ya que supuestamente una mano
invisible movía claramente una cuerda que pendía del techo, comprobamos que no
hubiese corrientes de aire y confirmamos que una supuesta presencia la movía en
forma de respuesta.
Caída la noche tras una pausa, comenzamos de nuevo
solicitando a nuestra sensitiva la ubicación de lugares con más energías, una
vez indicados colocamos nuestros detectores de presencia, tomando datos de
temperaturas y campos electromagnéticos.
De los primeros resultados que obtuvimos,
sorprendentemente fueron en forma de fotografía. Tras las primeras fotos nos
sorprendió la silueta antropomórfica de una niña en el umbral de una puerta,
imagen que nos helo la sangre y nos hizo ir con cautela a cada paso que dimos
con el temor de encontrarnos con alguna presencia tras los muros de este lugar
tan tétrico y respetable en la que se convirtió pasados unas horas ya tragados
por la oscuridad de la noche.
Tras las primeras grabaciones de audio, encontramos
respuestas como la siguiente:
En la psicofonía que preguntamos ¿Rosi, estas con
nosotros? Una respuesta clara lo confirmo “SI”
En otra vivienda realizamos también la siguiente pregunta:
-¿Nos puedes decir tu nombre?
‑“Antonio”
-¿Tienes hermanos?
-“Los tiene”
Esta última psicofonía se escuchara desde el momento
anterior en el que se activo el detector de campos electromagnéticos detalle
que demuestra una vez más, que la activación de dicho aparatos esta relacionado
con posibles resultados a nivel paranormal.
Al final de la investigación, sin saberlo, echando el
último vistazo atrás hacia la aldea junto aquellas olas, e imaginando el
sufrimiento de aquellas familias que fueron arrastradas por una riada de
muerte, la tristeza invadió el interior de cada uno de nosotros y pensamos que
esas almas siguen deambulando por aquellas calles al ser esclavas del mar y por
lo tanto ESPÍRITUS DEL AGUA.
